Hoybolivia.com 28 de septiembre. La economía peruana crecerá este año más cualquier otro país del mundo con porcentajes que pueden ser considerados los mayores del momento, según el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Según la información, Perú crecerá cuatro puntos porcentuales más que el resto del mundo y 2.5 puntos más que los demás países de América Latina, afirmó hoy la directora del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Ana María Rodríguez.
“En esta época de crisis a la gente le gusta ver el vaso medio vacío, pero hay que resaltar que este año el Producto Bruto Interno (PBI) va a crecer hasta dos por ciento. Perú va a crecer cuatro por ciento más que el resto del mundo y 2.5 por ciento más que América Latina.”
Explicó que eso quiere decir que el país está haciendo un trabajo extraordinario respecto al mundo entero y lo importante es utilizar esa capacidad de rebote y seguir adelante.
“Perú ha demostrado que tiene una buena política económica, que da resultados. Ahora más que el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) está acompañando esta política macro con el mejoramiento del crédito y cómo hacer negocios. Esto tiene que dar resultados pronto.”
Subrayó que este país ha sabido estar muy bien posicionado para enfrentar la crisis en dos sentidos: uno para recibir el golpe y otro para rebotar y recuperarse.
“El Plan de Estímulo Económico (PEE) es muy bueno, creo que los temas de los retos de gestión y cómo hacerla más eficiente es parte de la tarea que se lleva a cabo en este momento. Si vemos los indicadores, la economía peruana está saliendo adelante.”
La Corporación Andina de Fomento (CAF) y el BID anunciaron hoy la elección del consorcio integrado por Brookfield de Canadá y AC Capitales, subsidiaria de Apoyo Consultoría del Perú, como administrador del Fondo Conjunto de Inversión en Infraestructura de Perú y que estaría operativo a principios de 2010.
Comentario:
Lo que faltó en esta nota fue especificar que una de las bases esenciales de la política económica de la República del Perú ha sido la negociación intensiva de tratados de libre comercio con países cuyos mercados implican verdadera solvencia en el consumo. Hablamos de Canadá y EEUU, entre otros, y muy pronto de la Unión Europea.
Una de las características de la crisis es la contracción de los mercados de exportación, es decir, menor consumo de los productos que se venden por parte de los países consumidores. Pero al haber ampliado sus posibilidades de exportación en base a tratados de comercio, los efectos de la crisis sobre la República del Perú se limitaron a reducir dichas posibilidades, que en una situación económica estable hubieran sido mayores, pero que de todos modos, aunque menos amplias, siguen traduciéndose en nuevos mercados y posibilidades de comercio. En pocas palabras, la nueva torta es más pequeña de lo que podría haber sido sin la crisis, pero sigue siendo “nueva” y “torta”.
Por otro lado, están las políticas internas de fomento a la productividad, que se han llevado adelante con el mejoramiento de las posibilidades de créditos para los emprendimientos, y con la capacitación y el asesoramiento sobre cómo hacer negocios. Esto implica que el Estado peruano, lejos de tratar de dedicarse a ser empresario y gestor de las iniciativas productivas, lo que hace es conseguir mercados de exportación y ayudar a los individuos a aprovecharlos a través de iniciativas privadas, en base al crédito y asesoramiento. Es decir que el gobierno peruano consigue los mercados, facilita el financiamiento necesario para satisfacer las demandas de éstos, y asesora a los emprendedores para que sus iniciativas sean lo más exitosas posible.
Estos tres elementos –los mercados, el financiamiento, y el saber cómo emprender- no tendrían ningún sentido, ni posibilidades de éxito, si no fueran reforzados por claras y contundentes políticas de seguridad jurídica para las inversiones y respeto a la propiedad. De esta forma, los emprendedores se sienten seguros y protegidos por el Estado de derecho, lo que es un gran aliciente para arriesgarse a iniciar un proyecto productivo.
El gobierno peruano trata de construir un país en que los individuos tengan, de la manera más global posible, amplias oportunidades de hacer negocios, generar riqueza y crear empleos, directos e indirectos, gracias a dinámicas económicas de escala.
Estas son políticas económicas liberales para alentar la productividad y la generación de riqueza y empleos, muy alejadas del lloriqueo y victimismo tercermundista que busca encontrar a los culpables de la pobreza fuera de las fronteras nacionales, y más bien cercana al espíritu de la sociedad de individuos que aceptan desafíos y se hacen cargo de sus destinos, empeñando sus esfuerzos y talentos en busca de mejores días, y tomando las riendas de la construcción de su propio futuro, sin esperar a que otros, o que el Estado, lo construya por ellos.
Mientras tanto, Bolivia pierde mercados de exportación por causa de falsas dignidades antiimperialistas, rechaza la posibilidad de conseguir nuevos por supuestos afanes socialistas, se dedica al narcotráfico, y mira, como la cosa más normal del mundo, cómo el gobierno se hace empresario y administra la riqueza nacional en base a la ineficiencia, la corrupción, la prebenda, el nepotismo y el populismo.
Nuestras felicitaciones a la República del Perú y a su gobierno, que son un ejemplo de lo que se debe hacer, mientras nosotros, con Evo Morales, somos el ejemplo de lo que no se debe hacer, a no ser que la intención sea condenar a una sociedad a la pobreza y la precariedad.