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Nueve cantones del sector Lago Cordillera de la Provincia Omasuyos, unas 60 comunidades, habrían tomado la decisión de tomar la propiedad de Víctor Hugo Cárdenas. El dirigente Cruz Alarcón manifestó que ésta no fue una decisión personal o de unos cuantos dirigentes y aseguró que: “No se devolverá la vivienda, es una decisión del ampliado de los nueve cantones, no voy a dar un paso atrás en esta decisión”. Otro dirigente masista llamado Alfredo Huañapaco estaría involucrado en esta barbarie.

Pero las mas-as no tienen un cerebro colectivo. La idea surgió de algún individuo quien utilizó la influencia de los dirigentes y la irracionalidad de las mas-as para cometer los hechos violentos.

Las autoridades masistas minimizan el hecho e incluso se mofan de tal situación, indicando por ejemplo que: “la comunidad habría estado reclamando al ex vicepresidente mayor atención y obras cuando fue autoridad, así como la existencia de un “resentimiento por la masacre de Warisata ocurrida en septiembre de 2003″, tal como manifestó el viceministro de Régimen Interior, Marcos Farfán, quien expresó que no pueden ingresar al domicilio avasallado y desalojar a sus violentos ocupantes: ¿Por qué no existe orden de allanamiento emanada por autoridad y porque no hay autorización del propietario para ingresar?

Sin embargo, tenemos que recordar que Cárdenas ejerció cargo público de 1993 a 1997, en el año 2003 no era funcionario público.

Según otras fuentes, un ex “periodista” llamado Hugo Moldiz seria un colaborador de la inteligencia cubano-venezolana y habría coordinado el asalto a la propiedad de Cárdenas. En el mismo habrían participado dirigentes del MAS, ponchos rojos y hasta algunos “satucos” del grupo del diputado Gustavo Torrico. El alcalde de Achacachi, Eugenio Rojas, sabía que desde las altas esferas de gobierno había un consentimiento para tomar la vivienda de Cárdenas, este funcionario público manifestó que la toma de la casa debió ser pacífica y que la turba fue provocada por sus víctimas.

También se dice que en dicho ampliado y animados con la ingesta de cerveza se “decidió” a base de una idea de un jefe de las Fuerzas Armadas, asentado en el regimiento Ayacucho de Achacachi, tomar la propiedad de Cárdenas para que sea vivienda social para personas de la “tersera” (según graffiti pintado en la vivienda avasallada) edad, siendo una nueva propiedad social del MAS. Mientras que en la llamada concepción aymara, los ancianos no necesitan de “asilos”, ya que éstos viven con su familia.

La toma ilegal se produjo con el uso del símbolo originario del “orden ancestral”: “el chicote” (látigo) y la influencia de bebidas espirituosas para tener valentía y enfrentarse contra mujeres y sus hijos, mientras tanto, la Policía y el Ministerio Público se daban su tiempo para no intervenir.

Ahora Sank”ajawira (lugar donde está ubicada la vivienda) es tierra de nadie, los periodistas no pueden ingresar sin poner en riesgo su integridad física, mientras que en el plano jurídico, la llamada Nueva Constitución Política del Estado, en sus artículos 13 y 17, indican que el Estado defiende y garantiza la vida y la integridad física de las personas, especialmente de las mujeres. Mientras el viceministro de Gobierno asegura que existen leyes que apoyan la toma de cualquier propiedad para darle uso social.

Dirigentes masistas, y el vicepresidente García Linera, indican que se puede realizar “un proceso legal interno de expropiación” y que este “trámite” podría concretarse en el ámbito comunal y tras una evaluación de las “responsabilidades colectivas” de Cárdenas al interior de su comunidad. No entregaba refrescos, ni cervezas a los comunarios, además que disentía de la multitud. Suficientes motivos para que la mas-a le expropie su inmueble.

Cárdenas manifestó que Bolivia está gobernada por “llaita llokallas”, muchachos cobardes. Cualquiera se puede proteger en el “vox populi, vox dei”, y no asumir las consecuencias de sus propios actos y de su propia responsabilidad, porque las decisiones son colectivas, no personales. El Estado comunitario así lo permite.

No debemos sorprendernos- ¿qué podemos esperar de sociedades y culturas colectivistas, de un Estado comunitario, donde la “justicia” se asume como si viniera de un ente abstracto llamado “decisión comunitaria” y se ejerce por individuos anónimos que son valientes y tienen coraje solo cuando están en medio de la mas-a, peones, “soldados por un instante”, fascinados e hipnotizados por su caudillo?

En la turba, los individuos descienden varios escalones en la escala de la civilización. Son feroces guerreros cuya capacidad mental se ve disminuida y opacada por la figura del “jefazo”- ¿Qué argumento racional puede valer, si la multitud es un conjunto de niños, caprichosos, irritables, crueles, impulsivos y al mismo tiempo cobardes? dice Le Bon.

¿Cómo pueden sorprendernos estos hechos, si son preceptos cotidianos en sociedades comunitarias donde no se respeta la libertad del individuo? ¿Cárdenas merece más atención que otros conciudadanos que todos los días ven afectados sus derechos individuales? Una sociedad comunitaria es una sociedad cerrada, es una dictadura de las mayorías; por eso nuestra senda está marcada, hoy es Cárdenas mañana cualquier ciudadano, la Nueva Constitución Política que tampoco es respetada y el Gobierno boliviano así lo permiten.

Estos son los “nuevos vientos que soplan por el mundo”, en palabras del apologista Ramón Rocha Monroy, esta es la “robolución” de la que nos hablan, una vuelta del colectivismo a toda escala.

El periodista Vittorio Zucconi, decía: “Sólo en los resúmenes escolares la Historia avanza en porciones definidas. Alemania no se volvió nazi en un mes. Italia no fue fascista de la noche al día. Te das cuenta de aquello en que te has convertido, ley tras ley, decreto tras decreto, concesión tras concesión. Y entonces ya es tarde para volver atrás.”


El Servicio de Impuestos Nacionales tiene un programa llamado PET (Programa de Educación Tributaria), cuyo objetivo es el de contribuir a la educación, formación, difusión y desarrollo de una conciencia y cultura tributaria, fomentando las iniciativas de participación, cooperación, honestidad y solidaridad entre los ciudadanos.

La educación tributaria llegaría a ser un proceso mediante el cual se transmiten conocimientos, valores y costumbres relacionadas con la tributación o el pago de impuestos; buscando acciones y actitudes que forman una cultura tributaria. Entendiendo ésta como la actitud para pagar voluntaria y conscientemente los tributos para el beneficio del mismo ciudadano, la familia y todos los habitantes del país.

Para esto, el programa tiene diferentes módulos que van desde la educación en los establecimientos educativos públicos como privados, museos tributarios, módulos rurales, etc. Este programa tiene como principal actividad la visita a las escuelas, que se han ido incrementando desde el 2003 cuando se visitaron cinco cursos alcanzando a 170 personas para llegar al 2008 con el alcance de 513 cursos llegando a 14.216 personas.

Pero fuera de lo meramente retórico, el único fin que se persigue es el de lograr el incremento de recaudaciones en el corto, mediano y largo plazo. El gobierno necesita de ingresos económicos para cumplir sus promesas y pagar a sus funcionarios cuantiosos sueldos.

Antes de pasar sus cursos de cultura tributaria, nuestros niños y jóvenes deberían conocer la historia del jurista, filosofo y político Lysander Spooner que en el siglo XIX creó una pequeña empresa de correos para competir con la empresa estatal norteamericana de correos. Buscaba demostrar que cualquier acción individual es más eficiente que la acción estatal o centralizada y con la que además mostró su insubordinación al Estado que tenía el monopolio de los correos. El Estado le impuso tantas trabas que debió cerrarla luego de diez años de demostrar poder operar a la mitad de los costos de la estatal. El Estado terminó expropiando su empresa. Spooner decía: “El gobierno como un asaltador de caminos dice al hombre: tu dinero o tu vida y la mayoría, si no todos los impuestos, son pagados bajo la amenaza de esa coacción. Pero el asaltador de caminos toma sobre sí la responsabilidad, peligro y delito de su propio acto. No pretende tener ningún derecho sobre tu dinero ni tiene la impudicia de presentarse como un protector. El asaltador de caminos una vez que te ha quitado tu dinero te deja en paz y no te anda siguiendo intentando convencerte de que es tu soberano y que tiene el deber de protegerte”.

Lamentablemente tengo poca “cultura y conciencia tributaria”. Cada vez que cobro mi sueldo, veo al Estado como a mi enemigo que me quita horas de trabajo en detrimento de mi familia; me siento como un esclavo, lo peor es que se destinan los recursos del Estado en el pago de procesos y propagandas electorales innecesarias. Que por si fuera poco, yo no los apoyo.

Así me compadezco de las aburridas clases a las que se verán expuestos los pobres niños y jóvenes, para ser adoctrinados en la “cultura tributaria” y veo como “Cándidos” contemporáneos, dignos de un relato de Voltaire, a las personas que creen que nuestro país crece con el aporte de cada cual, cuando los únicos que crecen económicamente son los burócratas.

El filósofo austriaco Karl Popper, cuando tenía 89 años, participó en un seminario que la Universidad Menéndez Pelayo dedicó a su obra, a la misma asistió Mario Vargas Llosa. Este episodio fue llamado: “Popper en Santander”. Ahí, el notable filósofo abogó por abolir el impuesto sobre la renta y recurrir a la imposición indirecta. “Somos lo suficientemente ricos para permitírnoslo”, al mismo tiempo decía sobre la distribución de la riqueza que: “Se trata… de un concepto muy interesante y a la vez peligroso. Distribución de la riqueza significa tomar lo que poseen algunos para repartirla entre los demás, y eso constituye un poder que los burócratas no deberían tener en sus manos”.

Yo me pregunto: ¿sólo las sociedades lo suficientemente ricas pueden darse el lujo de abolir el impuesto a la renta? Creo que todas las personas que sufren este descuento deben preguntarse lo mismo.

Así también pagamos impuestos sobre la gasolina, alcohol, cigarros, cerveza, vinos, etc., que causan incremento en los precios sobre el valor original, y ni qué decir los impuestos sobre las ganancias (impuesto sobre las utilidades y sueldos), impuestos sobre la propiedad anual de bienes muebles e inmuebles. El pago por los trámites estatales, prefecturales y municipales, el pago sobre el cambio y transferencia de propiedad en Derechos Reales, etc.

Del mismo modo, pagamos comisiones por transferencias y servicios bancarios, dándonos el lujo de regalar muchos dólares al gobierno, mientras otros no lo hacen. ¿Cómo podemos llamarnos pobres frente a los habitantes de la Florida en Estados Unidos, a quienes cobran sólo el 2% de IVA (hay otro 4% que es Federal; total 6%) y no 13% como pagan los pudientes bolivianos?

Por otro lado, llama la atención que en el epicentro de la crisis financiera, el congresista Tom Ammano, del Estado de California, presentó un proyecto de ley creando un impuesto para el cultivo, la compra y la venta de marihuana, sobre una base de 14.000 millones de dólares de ingresos anuales. Se dice que unos 115 millones de estadounidenses viven en los 13 estados donde se ha despenalizado la marihuana en distintos grados. Cultivando, vendiendo y fumando marihuana se podría paliar la crisis financiera. Parte de la solución puede estar en los viciosos. ¡A fumar con conciencia tributaria!


En varias oportunidades asistí a debates encendidos y acalorados donde se discutía la participación, eficacia y proceder tanto del gobierno como de la oposición. En algunos momentos la discusión principal giraba en torno a las preguntas: ¿Evo Morales es inteligente o estúpido? ¿La oposición está perdida, extraviada? ¿Los medios políticos de ambos extremos son coherentes, eficaces o insensatos y estúpidos?

Estas frívolas y enérgicas discusiones mostraban por un lado a un Evo Morales falto de inteligencia por sus medidas populistas caudillistas y su afán de implementar un sistema comunitario socialista. Esta posición, un tanto arrogante, argumentaba que el socialismo y todas sus variantes colectivistas sólo llevan a los que adoptan estos sistemas a la pobreza y a la muerte, tal como en la realidad sucede. Todas las medidas del gobierno son necias y deben ser rechazadas de forma apriorística e inmediata. Los que piensan de esta manera, suelen menospreciar y subestimar las medidas que se toman gubernamentalmente. Como estos gobernantes son faltos de inteligencia, tarde o temprano caerán por sus propios actos irracionales.

Por el otro lado tenemos la posición que manifiesta que Evo Morales es una persona lúcida y todo su entorno es un laboratorio de ingenieros sociales totalmente informados, capacitados y preparados para conducir el gobierno como si fuera una nave recién estrenada y que, sin ningún problema, llevarán a los bolivianos al destino final trazado con anticipación. Mientras la oposición zapatea como un muchacho caprichoso, los otros tienen la suficiente madurez y experiencia para controlarlos y neutralizarlos, otorgándoles ciertas concesiones para que se callen, reprimiendo, persiguiendo y poniéndoles en ridículo cuando sea necesario. Mientras el gobierno es una maquinaria que funciona con gran rapidez, la oposición ni siquiera sabe a dónde ir o cómo construir su futuro. Mientras la oposición avanza un paso, el gobierno dobló la esquina y se adelantó a la jugada contraria. Es más, el proyecto gubernamental no solamente es un plan nacional, sino que tiene una intención que trasciende las fronteras nacionales y se constituye en un proyecto antiimperialista de características internacionales y tal vez de carácter bélico que gira en torno a los Estados Unidos y el llamado “eje del mal”, fundamentalista, autoritario y colectivista. Esta forma de pensar sobreestima las medidas que realiza el gobierno, ya que existe un plan frío y concretamente trazado, todo obedece a los designios de ingenieros sociales totalmente facultados de inteligencia para conducir el Estado hacia sus propósitos.

Si Evo Morales es estúpido o inteligente, creo que es una discusión que se la puede dejar a la psicología; si existen ingenieros sociales capaces y lo suficientemente hábiles para cumplir los designios de la inexorable historia, es un hecho cuestionable. Lo que sí parece evidente es que existen acciones aparentemente eficaces.

También es evidente que el gobierno ha estado cumpliendo muchos de sus más caros objetivos, poco a poco, ante una oposición fragmentada y hasta cooperadora voluntaria o involuntariamente del plan ideado.

Podemos decir que uno de los principales objetivos ha sido cumplido, a saber: la promulgación de una Constitución y el nacimiento de un Estado plurinacional, comunitario y socialista.

Los siguientes objetivos del gobierno se centran en aprobar leyes que faciliten la aplicación de la norma constitucional, como asegurar la victoria en la siguiente consulta nacional sobre la elección de autoridades nacionales. ¿Qué hará la oposición mientras tanto? Seguramente, seguirá sentándose en mesas de diálogos o recolectando firmas y haciendo cabildos innecesariamente de manera poco efectiva.

Las medidas políticas son eficaces o ineficaces, pero la complejidad de estos hechos nos lleva también a preguntarnos: ¿Hasta qué punto serán eficaces las medidas gubernamentales en el tiempo? Si por ahora se festejan las victorias políticas con grandes fiestas democráticas, no podemos negar que estamos perdiendo en el terreno económico.

En la “eficacia” de la implementación de las políticas gubernamentales existen evidencias de errores a la hora de poner en práctica el plan que aparentemente está bien concebido. Lo que nos llevaría a manifestar que la victoria del gobierno es una victoria aparente.

Por ejemplo, hay un debate entre la aplicación instantánea o no de las acciones constitucionales ¿Qué se debe hacer si alguien presenta una acción popular?; del mismo modo, los errores y contradicciones que existen en la llamada Nueva Constitución Política del Estado se comprueban cuando se mantiene el título del Control Administrativo de Justicia en los artículos 159 y 160, cuando se lo elimina y crea el Consejo de la Magistratura.

No sólo en lo meramente formal y legal existen errores. En un artículo publicado en Fondo Negro, titulado “Cultura y educación plurinacionales” escrito por Adolfo Cáceres Romero, el autor nos comenta las deficiencias sobre la implementación de lo plurinacional en lo educativo. Por ejemplo en el documento que fue puesto a consideración de los educadores en el “Primer Encuentro Pedagógico del Sistema Educativo Plurinacional”, llevado a cabo en noviembre de 2008, se dice que para leer el cuento, dentro de la materia de Lenguaje y Literatura, se propone la lectura de “Sangre de mestizos” de Augusto Céspedes y/o relato oral, según región o comunidad. La lista alternativa sugiere una mezcla indiscriminada de textos sueltos y se propone comentar “una noticia impactante del momento”. Como la noticia de Santos Ramírez, ironiza el autor.

Lo cierto es que fuera de que sea estúpido o no: “Un régimen puede, por razones políticas, optar por la bancarrota económica”, según Jean-François Revel.


Por: Luís Christian Rivas Salazar

Con la promulgación de la Constitución del MAS y el anuncio del presidente Morales de que en Bolivia se inicia el socialismo - comunitario, nos cabe preguntar: ¿la libertad política y económica son realmente necesidades fundamentales del hombre? ¿Y la libertad de pensar diferente? Recordemos como muchas grandes civilizaciones a lo largo de la historia no contaron con ellas. La libertad es un bien preciado que surge de forma espontánea y se expande de manera evolutiva.

Muchos creen que el progreso y el avance son situaciones de por sí intrínsecas en las sociedades, pero: ¿si las sociedades deciden involucionar, retroceder, rendirse y someterse a la sujeción y a la esclavitud? ¿Marchar sobre rumbo distinto de las sociedades libres y abiertas? ¿Si la mayoría de los hombres acepta retroceder como si esto fuera normal?

Tal vez sea hasta pedagógico y didáctico que las sociedades cerradas y colectivistas toquen fondo en su empeño por retroceder, de esta manera tal vez las personas aprendan a valorar y respetar su propia libertad. Sólo perdiendo el más preciado bien podremos darnos cuenta de su magnitud e importancia.

La muerte de los más altos ideales de la república para ser sustituido por una serie de enunciados socio-antropológicos con tinte jurídico sólo merece de parte nuestra la reprobación más absoluta. La tradición que heredamos de los griegos, romanos y de su choque cultural con la civilización oriental, en Bolivia se encuentra seriamente amenazada por una posición irracional de desprecio a lo que se vino a llamar en forma despectiva “colonizador” e “imperialista”, pero fuera del discurso efectivo del caudillismo popular, lo que realmente está en juego en Bolivia es la libertad.

Pero cuando hablamos de libertad, no podemos sino hablar de la libertad individual y la no interferencia o imperturbabilidad que debe gozar cada individuo (ataraxia), como el ejemplo del erizo, ser que tiene los medios y mecanismos de defensa para que no sea coaccionado y atacado por agentes externos y hostiles tan fácilmente.

Dentro de una sociedad libre, una Constitución Política del Estado otorga púas poderosas al individuo frente al poder ilimitado, un texto constitucional no le debería arrebatar su blindaje para volverlo indefenso frente al Estado y al colectivo.

La libertad no es la tolerancia de los gobernantes; el uso de la violencia, la arbitrariedad del poder político y económico que detentan los gobernantes obligan al individuo a buscar nuevos nichos ecológicos donde poder sobrevivir. Por eso resulta racional y hasta necesario por la propia supervivencia cambiar de camino antes que nos encontremos totalmente indefensos.

Siempre es lamentable que sean los más pobres los que no tengan la armadura necesaria para poder enfrentar al colectivo o a la depredación tributaria a la cual se verán expuestos, son los pobres los que primero mueren en cualquier tipo de socialismo. Además, cuando un barco se hunde, los primeros en salvarse siempre serán los más favorecidos.

Pero: ¿Autoritarismo y arbitrariedad deben tomarse como la regla? ¿La libertad es la excepción? Llama mucho la atención como se desprecia la libertad y se la confunde con libertinaje; por eso, el carácter de muchos conciudadanos es casi servil y complaciente con el detentador de poder, aquel que impone un supuesto “orden” que tiene que ser protegido, aun con el sacrificio de la propia vida.

La verdadera liberación de los pueblos se da con la domesticación de las pasiones y el uso de la argumentación racional. El desafío de los opositores al gobierno empieza por presentar una alternativa liberal atractiva frente al socialismo - comunitario. Esta tarea casi pedagógica puede durar décadas de esfuerzo propagador de ideales, ya que los más humildes tarde o temprano se reconocen en el erizo y pueden dejar atrás su situación ovejuna.

Es necesario comprender que un Estado socialista - comunitario es reaccionario al cambio humanista de respeto al individuo y que todo atentado contra la libertad individual es como una mancha de aceite, que con el tiempo se refuerza en lugar de atenuarse. Lo que se viene ahora, con la promulgación de una constitución que otorga poder ilimitado, control, dirigismo, planificación, vigilancia, musculatura al Estado es una ola de leyes injustas y enemigas de la libertad individual. Dura lucha espera a los defensores de los más caros ideales de la ilustración y del modernismo.

Así, se puede esperar que el derecho privado esté subordinado al derecho público codificado, ya que el comercio y la propiedad privada están bajo control estatal, y las garantías constitucionales, que en el presente no se encuentran protegidas por ninguna institución tutelar, tampoco en el futuro estarán lo suficientemente protegidas dentro de un ámbito comunitario y socialista.

Una reducción creciente de garantías y derechos individuales se espera con la promulgación de leyes ordinarias y decretos complacientes con el poder político.

Tan difícil es fiscalizar el poder gubernamental mediante instituciones que sean idóneas como la Contraloría, del mismo modo, el órgano parlamentario no realiza su principal función por la cual fue creado históricamente: controlar y fiscalizar al gobernante; ahora meramente se concentra en legislar a favor del mismo. En algún momento Herbert Spencer manifestaba que la tarea y desafío de los liberales se centraba en controlar al Legislativo y la promulgación de sus leyes, que muchas veces pueden ser perturbadoras e injustas.

Me pregunto: ¿Quiénes son responsables de esta carcoma sino los mismos ciudadanos? Las violaciones a la libertad individual no se darían si el galimatías constitucional no tuviera la aprobación de la mayoría.



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