Noticia de “Los Tiempos” del 26 de febrero de 2009
EEUU: Bolivia respeta los derechos humanos pero también hay abusos
Redacción Central y Agencias
Un informe del Departamento de Estado de EEUU difundido ayer admite que el gobierno de Evo Morales, en general, respeta los derechos humanos en el país, sin embargo detectó problemas como abusos por parte de fuerzas de seguridad, duras condiciones carcelarias, arrestos y detenciones arbitrarias, ataques contra el Poder Judicial por parte del Ejecutivo, amenazas a las libertades civiles incluyendo los derechos legales y la libertad de prensa, abusos en conflictos internos, corrupción y falta de transparencia en el Gobierno.
En tanto, el Gobierno rechazó el informe del Departamento de Estado: “Es una simplificación grosera de la realidad nacional que está políticamente motivado y que tiene un análisis parcializado”, dijo Sacha Llorenti, viceministro de Coordinación con los Movimientos Sociales.
Don Sacha antes, cuando era dizque partidario de los derechos humanos, protestaba hasta por que se cumpla la más insignificante formalidad. Hoy, desenmascarado, muestra que su afán por defender derechos humanos era tan falso como sus declaraciones. Lo que siempre quiso fue hacer política, ser parte del ejército de burócratas salvadores que se hacen cargo del Estado boliviano, definen quién es bueno y quién es malo, y distribuyen y reparten castigos y premios, sin reparar en los absurdos derechos humanos.
Llorenti recordó a Washington que el ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada, acusado en Bolivia de genocidio por los hechos violentos ocurridos entre septiembre y octubre de 2003, y el que fuera su ministro Carlos Sánchez Berzaín están refugiados en EEUU.
Estoy de acuerdo en que Goni y Sánchez Berzaín vuelvan a enfrentar las acusaciones, pero hay dos puntos importantes que no se deben olvidar:
1. También se debe investigar el papel de quienes sacaron a la gente a las calles y la mandaron a morir. Porque los muertos de El Alto claramente han beneficiado a quienes hoy están en el poder.
2. Hoy, el Estado boliviano, y peor el gobierno boliviano, no ofrece garantías para que vengan a defenderse de ningún juicio. Estamos viendo que se hacen aprehensiones arbitrarias, sin órdenes y con violencia, que se usa a La Paz como campo de concentración de opositores, etc. En estas condiciones ¿acaso alguien cree que para nada más y nada menos que Goni y Sánchez Berzaín, hay algún tipo de garantía?
Por su parte, el viceministro de Justicia, Wilfredo Chávez, dijo que la información del documento del Departamento de Estado de EEUU “está sesgada” y aseguró que el gobierno de Evo Morales “se ha esmerado en defender los derechos humanos”.
Pues no se ha esmerado lo suficiente Dn. Wilfredo, porque este informe es lo más cercano a la realidad de Bolivia que he visto en mucho tiempo. Pero en fin, no espero que esto lo entienda un abogado mediocre como usted.
Otros problemas en cuanto al respeto a los derechos humanos en Bolivia que cita el informe, presentado a Hillary Clinton, secretaria de Estado estadounidense, son discriminación en razón de género, pertenencia étnica y orientación sexual; trata y tráfico de personas; trabajo infantil; trabajo forzado o bajo coacción y condiciones de trabajo deplorables en el sector minero.
El documento señala que no hubo informes confirmados de que funcionarios del gobierno hayan utilizado torturas y otros tratamientos y castigos crueles, inhumanos o denigrantes.
Pero “hubo varias denuncias de violencia ejercida por vigilantes actuando por cuenta propia que ocasionaron abusos extrajudiciales contra las personas, incluyendo informes específicos de golpizas y abusos infligidos por integrantes de las fuerzas de seguridad”, afirma.
Cita que el 26 de febrero, partidarios del MAS atacaron a Juan Choque Apaza, un activista indígena que protestaba contra el Ejecutivo, cuando un gran grupo de partidarios oficialistas cercaron el Congreso.
“La ley prohíbe el arresto y la detención arbitraria; sin embargo, hubo varios casos en que las fuerzas de seguridad aprehendieron y retuvieron a personas bajo circunstancias legalmente dudosas”, sostiene.
El 2 de junio, seis integrantes de un equipo de la Policía obligaron a un líder de la oposición juvenil de Chuquisaca, Roberto Lenín Sandóval López a entrar a un automóvil y lo trasladaron a una instalación carcelaria en El Alto, cerca de La Paz.
El informe dice que “generalmente los arrestos fueron realizados abiertamente, pero hubo informes creíbles de arrestos y detenciones arbitrarias. Algunos familiares de sospechosos detenidos durante el estado de sitio en Pando, se quejaron de que la Policía y autoridades de la Prefectura negaron que se hubieran hecho detenciones, induciendo a las familias a sospechar que se habían tomado medidas extra legales hasta varios días después, cuando el Gobierno anunció las detenciones”.
En otra de las páginas del informe indica que la ley dispone la existencia de un Poder Judicial independiente, pero el Poder Judicial fue ampliamente considerado corrupto y “fue debilitado por la interferencia del Poder Ejecutivo”.
Mientras, las cárceles estuvieron atestadas y en malas condiciones. Hubo 7.778 reclusos (6.831 hombres y 947 mujeres) en instalaciones diseñadas para acomodar a 4.700 reclusos, de acuerdo al documento.
“Las autoridades gubernamentales controlaron con efectividad solamente el perímetro externo de seguridad de cada prisión. Dentro de los muros de las cárceles, los reclusos usualmente mantuvieron el control y pandillas dirigieron actividades criminales desde el interior de sus celdas”, dice el documento.
Esperan señales de cambio
El viceministro de justicia, Wilfredo Chávez, denunció que EEUU en política internacional no sólo mantiene una “guerra de alta intensidad como la de Irak o Afganistán”, sino también otra de “baja intensidad” en Latinoamérica.
Dn. Wilfredo no entiende que si los norteamericanos estuvieran enfrascados en una supuesta “guerra de baja intensidad” no lo harían mediocremente, sería en serio. Sus declaraciones no son más que parte de la estrategia de mantener vigente el discurso oficial, la filosofía tercermundista del “enemigo exterior” el “imperio maligno” culpable de nuestros males, y que conspira contra los “salvadores del pueblo”
No obstante, afirmó que el Gobierno “todavía está esperando con paciencia que la nueva administración (de EEUU) dé señales claras” de cambio. En este sentido, apuntó que su equipo elaboró un plan de acción de los derechos humanos y recordó que la nueva Constitución que fue aprobada en enero en un referendo y que fue fruto de un consenso político “reconoce nuevos derechos”.
La victoria de la Constitución del MAS es fruto, primero, de los muertos, la ilegalidad y el autoritarismo, segundo, de la complicidad y/o estupidez de las fuerzas políticas opositoras y, tercero y final, de la ignorancia de un pueblo que fue a votar sin saber, en el mejor de los casos nada de constitucionalismo y, en el peor, ni siquiera lo que es una constitución.
Chávez se refirió al punto del informe sobre derechos humanos de EEUU que se refiere a los sucesos ocurridos el 11 de septiembre de 2008: “Se habla de un enfrentamiento en Pando cuando todos sabemos que ha sido una masacre de un grupo hacia otro”, aseveró.
Eso fue lo que dijeron los de UNASUR, basados en entrevistas con la gente del lugar y sin investigar nada ni contratar ningún tipo de peritos. A tal punto la investigación fue mala, que ya han aparecido cuatro de los supuestos masacrados, lo que deja casi igual el número de muertos y convierte el hecho en enfrentamiento.
Definitivamente, el informe es realidad pura, por eso le duele a los del gobierno.